| Cristina en la encrucijada |
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| Escrito por Luis Majul |
| Lunes, 26 de Marzo de 2012 09:22 |
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Fuentes muy cercanas a la Presidenta dicen que instruyó a sus colaboradores más fieles para que vuelvan a apoyar, con más fuerza y mejores argumentos, al vicepresidente Amado Boudou. Pero si está tan convencida de la inocencia de su compañero de fórmula. ¿por qué no sale ella misma a sostenerlo? Se trataría del mayor espaldarazo que Boudou podría recibir desde que Jorge Lanata hizo públicas, en febrero de este año, las denuncias de Laura Muñoz, quien caracterizó a su ex pareja, Alejandro Vandenbroele, como el testaferro del vicepresidente. Otra vez, la jefa de Estado parece inclinada a pensar que las acusaciones contra su vicepresidente existen porque son impulsadas por su supuesto enemigo público número uno, Héctor Magnetto. Sin embargo, otros miembros de su reducido círculo, como Carlos Zannini, considerarían que el asunto es un poco más complejo.
¿Será este el inicio de otro gran escándalo que a la vez desemboque en una investigación judicial? Quienes conocen como la palma de la mano a la justicia federal sostienen que Boudou tuvo “la mala suerte” de caer “en manos” del fiscal Carlos Rívolo y el juez Daniel Rafecas. El “Negro” Rívolo “tiene fama” de ir al frente para investigar cualquier irregularidad si está convencido de que hubo delito. De hecho, persiguió hasta donde pudo, en nombre del Estado, a los responsables de la tragedia de LAPA; investiga con rigurosidad y energía alguno de los delitos que se le imputan al ex secretario de Transporte Ricardo Jaime y es uno de los pocos funcionarios judiciales que puso la lupa en la discrecional distribución de la pauta oficial, al constatar que Radio del Plata había aumentado el 300 por ciento sus ingresos por esa vía de un año al otro, cuando los empresarios oficialistas de Electroingeniería se hicieron cargo de la emisora en lugar de Marcelo Tinelli.
Algunos ministros y ex ministros de la administración están desconcertados. ¿Sabía la Presidenta que, al nominar a Boudou, estaba eligiendo a un vicepresidente “flojo de papeles” o, en todo caso, con una imagen de “hombre de negocios” no demasiado favorable? ¿Lo investigaron sus hombres de inteligencia con el rigor que se merece alguien con un cargo institucional de semejante importancia? ¿O es que en la secretaría, en efecto, solo de dedican a espiar y a perseguir a los que la Presidenta considera enemigos y se hace la vista gorda con la “propia tropa”? ¿Ella se encandiló con su “carisma” y su “simpatía” y “compró” a alguien que no es como parece y el resto obedeció, por miedo u obsecuencia, ni siquiera le advirtió las consecuencias políticas de aquella elección? Es evidente que, en este caso, el recurso de echarle la culpa a Clarín y a los “esbirros” de Magnetto no está dando el resultado que se esperaba. ¿Saldrá la Presidenta a sostener a su vice en público, basada en la confianza de que su enorme imagen positiva serviría para dejarlo libre de culpa en cargo frente a la sociedad? ¿Se quedará callada, como hasta ahora, y esperará cruzada de brazos que el Boudougate siga desgastando al gobierno y a Ella misma? ¿O eligirá el mejor momento para soltarle la mano y afianzar su imagen de que Ella puede soportar cualquier cosa, menos la corrupción dentro de su gabinete? Todavía tiene algo de tiempo antes de tomar una decisión de fondo. Lo que no debería hacer es simular que no está pasando nada.
Publicado en El Cronista |
Luis Majul
Ciudad de Buenos Aires - Argentina

Periodista y escritor. Es autor de Los dueños de la Argentina I y II; Por qué cayó Alfonsín; El Dueño -la historia secreta de Néstor Kirchner- (2009); Él y Ella (2011); y Lanata -Secretos, virtudes y pecados del periodista más amado y más odiado de la Argentina-(2012), entre otros. Conduce La Cornisa por La Red, AM 910, de lunes a viernes de 14 a 16; y La Cornisa, por América TV. Trabajó en diferentes medios como Diario Perfil, revista Humor, El Porteño, Todo Noticias y Radio Continental. Fue productor general y periodístico de la película Yo Presidente.