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(Columna presentada en Radio Berlín y publicada en Infobae) El peronismo no kirchnerista no sabe qué hacer con Cristina Fernández de Kirchner. La causa de los cuadernos de la corrupción, en vez de favorecerlos, como se creyó desde un principio que podía suceder, los perjudicó todavía más. Los que aspiran a competir por la Presidencia el año que viene, como Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey, no pueden salir a recordar cada cinco minutos que la expresidenta es la jefa de una banda de ladrones, como sostienen Carlos Stornelli y Claudio Bonadio, porque parte de sus eventuales futuros votos están ahí, en las bases de Unidad Ciudadana.

(Columna presentada en Radio Berlín y publicada en Infobae) En Comodoro Py ya es un secreto a voces. La ex presidente Cristina Kirchner da "manotazos de ahogado" para voltear la causa de los cuadernos de la corrupción, que la presentan como la jefa de una banda criminal que robó dinero del Estado en beneficio propio y en complicidad con decenas de empresarios.

(Columna presentada en Radio Berlín y publicada en Infobae) El día en que se conoció la existencia de los cuadernos del chofer Oscar Centeno, y lo avanzada que estaba la investigación judicial, un dirigente de la agrupación que lidera Sergio Massa se alegró. Pensó, por un momento, que la gravísima acusación, acompañada de pruebas irrefutables, la sacaría de la cancha de la política.

Hoy en su habitual columna editorial en el programa Libre por Radio Berlín, Luis Majul presentó un comentario con el siguiente título:  "Es hora de que Cristina y todos los que la apoyan se llamen a silencio". En el mismo el periodista se refirió al procesamiento de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la investigación judicial que indaga sobre los casos de corrupción en la gestión de gobierno anterior: "Ya no hay lugar para debate, polémica o falsas interpretaciones. Cristina es la jefa de una banda que extorsionaba a empresarios y se quedaba con miles de millones de pesos. Es la heredera del sistema de corrupción de su marido", afirmó.

(Columna publicada en Diario El Cronista Comercial) Tanto el presidente Mauricio Macri como la ex presidenta Cristina Fernández están jugando tiempo de descuento. El jefe de Estado y líder de Cambiemos ya no tiene margen para ser sutil, ni gradualista. Ni siquiera tiene espacio para presentase como un dirigente tan amable, aunque sea para las fotos de los timbreos y los actos oficiales. Si no hace algo con el dólar pronto, para evitar que siga pegando saltitos y desquiciando a los precios, su devaluado capital político se terminará diluyendo, y posiblemente no le alcanzará, si quiera, para ganar en segunda vuelta. La semana que acaba de pasar ha sido muy ilustrativa.

(Columna presentada en Radio Berlín y publicada en Infobae) Por más que Cristina Kirchner intente desviar la atención con el reality en el que mostró solo una parte de su casa de El Calafate, la investigación judicial que la presenta como la jefa de una asociación ilícita sigue avanzando con mucha prisa y sin ninguna pausa.

En la emisión de hoy de La Cornisa TV, Luis Majul en su editorial se refirió al sospechoso container de Lázaro Báez. El mismo mide 12 metros de largo, casi 3 de ancho y soporta un peso de 200 toneladas. Según se señaló en el programa, tiene un monitoreo constante de cámaras y está protegido por un portón asegurado con rejas de hierro. Se encuentra en un lote de la calle Buenos Aires en Río Gallegos y la Justicia ya investiga los misteriosos movimientos en torno del mismo.

(Columna presentada en Radio Berlín y publicada en Infobae) Siguen dando recetas de cómo salvar al país después de chocarlo de frente. Fueron la mayor parte del problema pero ahora se proponen como la gran solución.

(Columna presentada en Radio Berlín y publicada en Infobae) Tienen que estar muy desesperados la expresidenta Cristina Fernández y Hugo Moyano para hacer una alianza política de último momento. Si hay dos dirigentes que se odiaban, se tenían rencor y no lo disimulaban eran, precisamente, ellos dos.

(Columna presentada en Radio Berlín y publicada en Infobae) La Argentina es un país extraño: todos hablamos de la crisis, pero nadie quiere pagar el ajuste. La foto de ayer del Presidente con todos los gobernadores, menos dos, luce como la de un acuerdo, pero la verdad es que es la demostración palpable de un juego perverso donde cada mandatario se juega su futuro político y no quiere resignar nada.