lunes, julio 21, 2008

Ni héroe ni traidor



Julio César Cleto Cobos no es un héroe ni un traidor.

Lo correcto es afirmar que se trata de un político del montón, con algunos rasgos de humanidad.

Un hombre que hizo lo que sintió, convencido, pero sin la ingenuidad de un niño ni el aura de un santo.

Los amigos políticos a los que defraudó afirman que es la foto perfecta del político desleal e individualista. Y enumeran las “grandes traiciones” que protagonizó en los últimos años, a saber:
*habría acordado con el ex gobernador Roberto Iglesias, quien lo ayudó a convertirse en gobernador de Mendoza, que se quedaría un solo turno, para después apoyar el regreso de su mentor. “No cumplió su promesa. Lo enfrentó y le ganó”, contaron fuentes cercanas a Iglesias.
*habría acordado con Gerardo Morales y otros mantener la UCR unida, pero rompió la promesa apenas recibió la oferta de ser el compañero de fórmula de Cristina.
*los kirchneristas que lo llaman traidor, sostienen que Cobos nunca les dijo claramente qué era lo que pensaba hacer de verdad, y envió señales confusas a Néstor, Cristina, Alberto y otros.
“El único que estaba seguro que los iba a cagar era Miguel Pichetto, porque conoce la historia de deslealtades de Cobos”, contó a hipercrítico.com otro senador hiperkirchnerista que sin embargo no parecía tan sorprendido.
El Vicepresidente tampoco es un héroe.
Cuando dijo "no", sabía que una de las hipótesis futuras era un salida del gobierno. Pero aún así, olfateó correctamente el humor social, y calculó que su salida del gobierno lo haría crecer y mucho en un nuevo y futuro mapa político.
Más allá de todo, nadie puede minimizar su gesto de la histórica madrugada del 17 de julio. Sus efectos son positivos por donde se lo mire.
Hizo funcionar a la división de poderes.
Puso límites a la prepotencia, le hegemonía y el autoritarismo K.
Dio por terminado un conflicto que mantenía paralizada la economía y estaba llevando el humor social a una instancia demasiado peligrosa.
Y hasta le entregó a Cristina una nueva oportunidad para barajar y dar de nuevo, a pesar del dolor por la derrota y el resentimiento por “la traición”.

domingo, julio 20, 2008

ME EQUIVOQUÉ

Así. Con mayúsculas y en primera persona.

Igual que muchos de mis colegas, calculé que el proyecto oficial de las retenciones ganaría, “por lo menos”, 37 a 35 en el Senado.

Vaticiné lo contrario y no sirve como excusa argumentar que fuentes muy creíbles del gobierno y también de la oposición nos venían informando, hasta las 21 horas del miércoles, que la resolución 125 iba a ser aprobada sin cambiar ni una sola coma y, que a último momento, incluso, el Gobierno obtendría aún más votos.

Y no me equivoqué sólo en el resultado.
También cuando descarté que se produciría un empate.
Es más, pronostiqué con cierta suficiencia y respondiendo a preguntas de mis compañeros de mesa y de los oyentes de la radio que, en el hipotético caso que Cobos tuviera que desempatar, lo haría a favor del gobierno que integra y en contra de los intereses del campo.
Ahora que pasaron unos días, lo único que me consuela es saber que informé y analicé la situación con honestidad, y que por eso mismo siento que empecé a encontrar las razones de mis errores de interpretación.
¿La verdad? Hasta el “mi voto no es positivo” de Cobos, siempre pensé que la chequera y las amenazas del kirchnerismo eran dos armas indestructibles, capaces no sólo de comprar a Ramón Saadi sino también de dar vuelta el voto de quienes ya habían anticipado la negativa.
Pero la peor equivocación fue subestimar, en el análisis político, el factor humano.
La escena de la madre, los hermanos y los amigos de Emilio Rached rogándole que votara por el no, con la seguridad de que si no lo hacía jamás podría volver a Pinto, el pequeño pueblo de Santiago del Estero del que fue intendente durante diez años.
Los mensajitos de texto que Agustina Cobos, estudiante de veterinaria, le envió a su padre en las horas previas a su trascendental decisión.
La foto del Vicepresidente, ninguneado hasta la humillación, poniendo un límite al maltrato que fue sometido él junto al resto de la sociedad.
Muchos dirigentes políticos que creen en Dios, comentaron que fue El de Arriba el que eligió como instrumento a Julio César Cleto para frenar tanta injusticia.
No hay manera de confirmarlo.
Sí me propongo con firmeza tratar de aprender la lección.
Por lo pronto los cientos de libros de teoría política que tengo en la biblioteca a la altura de mis ojos, los cambiaré de lugar y los pondré un poco más lejos.
Así, podré prestar más atención a la conductas humanas de hombres sencillos capaces de cambiar la historia sólo para poder mirar a los ojos a sus hijos.

jueves, julio 17, 2008

Lecciones de un día histórico


1. Julio
Julio Cobos es el tipo con más huevos de la política argentina.
Julio Cobos es Judas. O es Augusto Timoteo Vandor, el sindicalista que traicionó a sus representados.
Julio Cobos es un instrumento de Dios. Él lo puso ahí para lanzar esta revolución en paz.
El autor de la primera frase es Daniel Katz, diputado nacional, ex intendente de Mar del Plata y uno de los amigos políticos más importantes del todavía vicepresidente de la Nación. Los autores del segundo párrafo son militantes K, quienes ya lo están apuntando y que lo seguirán apuntando hasta dejarlo sin aire. El tercero es de Elisa Carrió, quien en marzo había anticipado que julio era el mes clave para el desenlace.
¿La verdad? Julio Cobos no es un político notable. Es uno más. De la mitad para abajo. Pero su gesto lo hará pasar a la historia como el hombre que le puso freno a la prepotencia y a la hegemonía de Néstor Kirchner.
2. Cristina
Cristina está débil, pero nadie podría pensar que no termina su mandato.
Lo mejor que podría hacer la Presidenta -después de asimilar la derrota- es sacarse de encima a su marido, oxigenar el gabinete y darse la oportunidad de gobernar con su estilo, sus convicciones, sus aciertos y sus errores.
3. Néstor
Néstor acaba de perder dos peleas brutales, en el escenario que él mismo propuso y después de forzar la realidad, presionar a propios y aliados, de plantear el asunto como si fuera de vida o muerte y lograr el milagro de juntar a la oposición, desde el Partido Obrero hasta la derecha más extrema.
Néstor debería analizar a solas cuánto mal le hizo a su esposa, al Gobierno y a una buena parte de la sociedad argentina. Y debería leer las encuestas reales: algunas de ellas son lapidarias y no le dan la posibilidad, siquiera, de vislumbrar un futuro más o menos auspicioso.
Néstor debería llamarse a la reflexión y al silencio. ¿Pero quién se atreve a sugerirle algo a Kirchner?
4. Lilita
Fue la primera que interpretó la envergadura del impacto de la resolución 125. La política nacional que más fuerte jugó a favor del campo. Y la que terminó convocando a los productores y el resto de la sociedad a la movilización. Su postura actual la coloca en una posición inmejorable para las legislativas del año que viene, pero los problemas internos de la Coalición Cívica la debilitan.

Carrió trabaja para aliarse con parte del radicalismo liderado por Gerardo Morales y Ernesto Sanz. Depende, en parte, de esa eventual alianza.
5. Mauricio
Estuvo desde el principio con el campo, pero nunca terminó de jugarse por lo que realmente cree.
Privilegió la jefatura de Gobierno de la Ciudad. No fue al acto de el monumento de los españoles.
Terminó desdibujado y ahora algunos de sus hombres le pasan la factura por su conducta ambigua.
- Para el año 2011 falta mucho tiempo- repite Mauricio, y reza para que no surja una figura desde el peronismo capaz de hacerle sombra a su candidatura presidencial.
6. Duhalde
Eduardo Duhalde es el gran armador antikirchnerista.
Detrás -o muy cerca de él- están Juan Manuel De la Sota, Jorge Busti, Carlos Reutemann, Francisco De Narváez, Ramón Puerta, los hermanos Rodríguez Saá y Felipe Solá, entre otros.
A ninguno de ellos, todavía, le alcanza para jugar la candidatura presidencial, pero hay un principio de acuerdo. Durante 2009 cada uno intentará revalidar sus títulos en sus respectivos distritos. Y de ahí en más se volverá a conversar.
A todos los une el desprecio y el rencor contra Néstor Kirchner. Y casi todos se la tienen jurada.
7. Daniel y Mario
Daniel Scioli está perdiendo capital político a pasos agigantados. Experto en sobrevivir, se encuentra en una encrucijada difícil de resolver: si se aleja de Néstor o Cristina, no puede gobernar por falta de fondos y de apoyo del gobierno nacional. Si continúa tan cerca, puede terminar de hundirse en las encuestas.
Para colmo, la jugada de Cobos lo terminó de desconcertar aún más. “¿Entonces, el negocio, es pelearse con el matrimonio presidencial?”, se debe estar preguntando.
Mario Das Neves deshoja la margarita. Se pregunta si debe ser candidato a presidente por el kirchnerismo o competir por fuera de ese espacio con los demás peronistas.
En todo caso, su posición es más cómoda que la de Scioli: no fue a ninguno de los actos anticampo y cuestionó la manera de operar del jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
8. Alfredo
De Ángeli detonó como la gran figura mediática. Sencillo, sincero, su imagen positiva resiste hasta que se haya quitado el diente postizo frente a una cámara de televisión. Es la cara de la lucha del campo contra la resolución 125 y el autoritarismo y la prepotencia del Gobierno.
Más allá de todas las versiones, el presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos sueña con transformarse en el gobernador de su provincia en el próximo período.
9. El país
Ayer, daba la sensación que una derrota del Gobierno podía desembocar en una crisis institucional.
Hoy, al contrario, parece que lo humano le ganó a lo político.
Un ser humano común y corriente, de regular para abajo, le dijo no a una maquinaria de poder intolerante y ciega.
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miércoles, julio 16, 2008

La derrota de Kirchner: ¿Y ahora qué?


Fue una contundente derrota de Néstor Kirchner, se lo mire desde donde se lo mire.
Porque él eligió el escenario de la competencia, y la comparación lo mostró débil, crispado y hablando con un lenguaje excesivamente ideológico y falsamente politizado.
Porque ya no hay manera de disimular que, entre la gente que ayer fue a apoyar al campo, hubo una mayoría de espontáneos y, entre la que fue convocada por el Gobierno, predominaron militantes politicos y sindicales convencidos pero sobre todo individuos rentados.
Porque por más que el Senado apruebe por una mayoría finita la resolución 125, el divorcio entre el Gobierno y la clase media, incluido el campo y los independientes no politizados -que conforman la mayoría de la sociedad-, podría ser definitivo.
A partir de ahora hay dos escenarios posibles, y ambos son malos.
Uno: que el Gobierno, con la ley aprobada, intente recomponer la seria de errores brutales que viene cometiendo desde que asumió Cristina.
Dos: que la ley no salga aprobada y la debilidad política de la administración sea tan evidente que contamine al peronismo y llene de incertidumbre la continuidad natural de la presidenta de la Nación.
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lunes, julio 14, 2008

Dios es argentino


Dios es Argentino
Si todavía no hubo un muerto debido a la violencia del enfrentamiento entre el Gobierno y el campo, es porque Dios es argentino. Las trágicas muertes del militante en Tucumán, del albañil tucumano en Plaza de Mayo -y de la persona que falleció porque no llegó a tiempo la ambulancia a la que interceptó un piquete ruralista en la provincia de Córdoba-, están vinculadas al conflicto pero no tienen la carga política de la represión que sufrieron Kosteki y Santillán.
Los actos del supermartes volverán a poner a prueba la suposición de que Dios es argentino.
Banelco versión 2008
El canje de votos a cambio de promesas de futuros cargos; desembolso de fondos para salarios atrasados; obras públicas y Anticipos del Tesoro Nacional (ATN); baja de retenciones para las peras y las manzanas y préstamos para pagar deudas de provincias a bancos internacionales; son la versión actualizada de la Banelco de la Ley Laboral del gobierno de Fernando De la Rúa.
Cada hora que pasa se conocen más detalles -y los nombres y apellidos de más tránsfugas que modificaron su voto en contra de las retenciones- después de la consabida oferta o presión del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Indigna, pero también da tristeza.
En el Senado el clima es irrespirable.
Puro oportunismo
La torpeza y obcecación del ex presidente tienen como contrapartida el oportunismo político de ciertos dirigentes de la oposición, quienes empezaron a analizar las encuestas que dicen que cualquiera que se ponga a favor del campo y enfrente de Néstor y Cristina crece sin mayor dificultad.
Un ejemplo claro es el de Julio Cobos, quien ahora deshoja la margarita a la espera de una nueva medición.
Igual, hay figuras que pertenecen al pasado. Y la sociedad jamás las terminará de asimilar. El ejemplo más obvio es Carlos Menem, pero detrás del senador nacional por La Rioja hay dirigentes intragables que ya tuvieron su momento de gloria.
Basta
El hartazgo que está envolviendo a una buena parte de la sociedad se desarrolla en un contexto distinto al de diciembre de 2001, el que terminó con el gobierno de De la Rúa.
Pero los sentimientos no son distintos.
Así como los argentinos no podían entender la ineficiencia, impericia y letargo del último presidente les cuesta comprender por qué razón este gobierno divide a la sociedad en dos, inventa un intento de golpe donde no lo hay, y enrarece el clima hasta meterse en el cuerpo y la mente de la gente.
El Gobierno debería tomar nota -ya- de esta sensación que crece cada día más.
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lunes, julio 07, 2008

Cómo y por qué ganó Kirchner


El kirchnerismo ganó con lo justo pero cualquiera que subestime su victoria podrá ser acusado, por lo menos, de ingenuidad política.
El kirchnerismo ganó gracias a la fuerte presión de Néstor Kirchner, las siete modificaciones que le hicieron al proyecto original y distintas ofertas a diputados que no llegaron a constituir “la banelco”, pero que sirvió, por ejemplo, para dar vuelta a cuatro (tres por Río Negro y uno por Salta) que borocotearon su voto y jugaron, al final, a favor del Gobierno.
El kirchnerismo ganó porque la oposición no tuvo una estrategia inteligente para conseguir los pocos votos que le faltaban, y así imponer el rechazo el dictamen de la mayoría.
El kirchnerismo ganó, aunque en el camino haya dejado crecer a unos 30 diputados que antes votaban con el Poder Ejecutivo con los ojos cerrados -y ahora saben que Néstor los desterrará o los volverá locos hasta el final de su mandato-.
El kirchnerismo ganó y dejó en el camino importantes porciones de poder y de intención de voto, pero también demostró que es la primera minoría y eso, con la oposición dividida como está, le permite mirar con cierto optimismo a las legislativas del año que viene.
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viernes, julio 04, 2008

Qué tiene Kirchner en la cabeza


“Julio Cobos es el mascarón de proa del golpe institucional que comanda Eduardo Duhalde. Felipe Solá lo fogonea con el intento de ruptura del Frente para la Victoria en Diputados. No se trata de un golpe clásico. Se trata de esmerilar a Cristina para obligarla a claudicar. Pretenderían que asumiera como Presidente el vicepresidente mendocino, para transformarse en el títere del barón número uno del conurbano. El conflicto con el campo fue el primer test para comprobar si le podían torcer el brazo. Por eso hubo que tensar y politizar a la sociedad. Dividirla en dos. Es mentira que si hoy hubiera elecciones, Cristina perdería. Hasta en la ciudad de Buenos Aires la tensión ideológica le aportaría más votos que los que obtuvo en diciembre pasado. Hay que ganar sea como sea. Por diez o por medio voto. Si el campo y la oposición no aceptan el resultado legislativo, quedará claro que propugnan un golpe. Y el escenario de la pelea será otro.”
Este, aunque parezca mentira, es el pensamiento real -y brutal- de Néstor Carlos Kirchner. Y fue revelado a hipercrítico.com por uno de los hombres que más lo quiere y respeta.
Por eso no es difícil de entender que el conflicto continuará.
Porque es vivido por el ex presidente como una guerra santa en la que se mata o se muere, sin posibilidad de plantear una tregua o un tratado de paz.
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