El error más grande
El prejuicio ideológico que dice que el reclamo de más seguridad es una bandera de la derecha, y la condena a la violación de los derechos humanos una bandera de la izquierda es una formidable estupidez. Un gran equívoco que miles de familias argentinas están pagando con la propia vida de sus integrantes.
Es verdad que entre los defensores más conspicuos de la lucha contra la inseguridad y la mano dura se encuentran personas como Juan Carlos Blumberg, el represor encarcelado Luis Abelardo Patti y el flamante kirchnerista, Aldo Rico. Sus antecedentes derechosos espantan a los ciudadanos bien intencionados y, los dirigentes intermedios que pretenden más seguridad, no quieren quedar pegados a quienes levantan esas banderas.
Pero también es cierto que entre quienes defienden el gran equívoco se encuentran los altos funcionarios que deberían evitar los brutales crímenes que se vienen produciendo en los últimos días, como el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos Aníbal Fernández. Cuando Fernández dice que los que lo critican por su inoperancia son gente de derecha, lo que está haciendo es descalificar a quienes lo atacan sin proponer soluciones o hacer lo mínimo que estaría obligado a hacer. Y también está descalificando a individuos como el rabino Sergio Bergman o Juan Carr, quienes no se identifican con la derecha pero temen ser estigmatizados en esa corriente ideológica.
¿Queda algo por hacer en el medio de tanta confusión y tanta mala leche?
Sí. Trabajar para quitarle la bandera de la lucha contra la inseguridad a la derecha. A los que sólo reclaman penas más duras, defienden el gatillo fácil de la policía, repiten a pura demagogia que la pena de muerte es la madre de todas las soluciones y reivindican la tortura como método para obtener información.
Reivindicar el castigo justo para quienes delinquen y, al mismo tiempo, presionar para que el presupuesto que se utiliza para seguridad también sirva para defender políticas de contención e inclusión. Castigar a Brian si es que fue el que asesinó al ingeniero Barrenechea, pero trabajar para que Brian comprenda lo que hizo y pueda tener, una vez cumplida su condena, una vida mejor. Perseguir a quienes le venden paco a nuestros chicos del conurbano, y generar el marco social y educativo para que esos chicos tengan fuerza para decir que "no" cuando alguien lo invita con ese paco.
Para no regalarle a la derecha de la mano dura y la picana la bandera de la vida, organizaciones como la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, las Abuelas de Plaza de Mayo, la CORREPI(Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional), y agrupaciones sociales como la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) deberían definir políticas concretas para evitar los delitos.
Más información en hipercrítico.com

<< Home