Hasta siempre

Qué curioso: con un libro, Los Dueños de
El reconocimiento.
Las propuestas para hacer radio y televisión.
La fundación de una productora, para ser más libre y menos dependiente del humor de los burócratas de turno.
Y también empezó el desafío de levantarme todos los días, de lunes a viernes, a las 4 de la madrugada, para conducir la primera mañana en distintas emisoras de FM, hasta que me ofrecieron el gran desafío de trabajar para
Lo hice durante los últimos dos años con alegría y mucho esfuerzo. Pero hace algunos meses me pasó algo que lo cambió todo de nuevo.
Pasó que empecé a sentir el irresistible deseo de trabajar en otro libro de investigación muy ambicioso.
Pasó que recibí la oferta para hacerlo de parte de la editorial que me apoyó y acompañó desde que escribí mi primer libro.
Pasó que supe, desde el principio, que para hacerlo bien debía poner la misma energía que le puse a Los Dueños de
Entre todo este cóctel de opciones profesionales y personales, que incluía la posibilidad de dejar de hacer radio después de 15 años, surgió la propuesta de los que deciden en
Debo decir, con sinceridad, que me han convencido, pero que de todos modos no estoy tan seguro de sobrevivir al libro, la radio de la tarde, Hemisferio Derecho,
En cambio sí, no tengo dudas, de que voy a empezar a vivir una vida un poco más normal.
Me despertaré a la hora en que se despiertan los humanos, devolveré a mi familia algo del tiempo que le debo, iré al cine y al teatro, aceptaré las invitaciones a cenar con mis amigos, y terminaré las novelas y los ensayos con la lectura de la última página, y no vencido por el sueño.
Sé que con esta decisión perderé a algunos de ustedes.
A algunos de los que nos están escuchando ahora.
A algunos de los que nos escuchan desde siempre.
A algunos de los que se sumaron durante los últimos dos años.
Pero podrían verlo de la siguiente manera: siempre es bueno descansar un poco de alguien que interrumpe a los entrevistados en el medio de una respuesta evasiva.
Y, si no, pueden entender esta decisión como algo pasajero.
Algo que durará el tiempo que demanda la concreción de uno de los sueños más grandes que puede soñar un periodista: el ver su nombre en la tapa de un libro que perdure, aunque sea por un momento, en la memoria de la gente que vive en este país.

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