Murió en su ley

Julio Ramos murió hoy en su ley, horas después de haber escrito notas para Ámbito Financiero y cartas para varios medios que pretendían la exclusiva sobre su enfermedad y sobre la venta del diario.
Fue periodista practicamente desde que nació, y murió con las botas puestas.
Irascible, menemista, de derecha y enrevesado para escribir y también para pensar, me eligió como uno de sus adversarios durante más de una década, y me amenazó con un juicio que nunca inició cuando escribí su biografìa no autorizada en Los Nuevos Ricos de la Argentina.
Lo que más le había dolido, me confesaron sus amigos mucho tiempo después, fue la revelación de la verdadera causa de su despido del matutino Clarín.
El tiempo disipó su bronca, entonces pude darme el lujo de entrevistarlo una decena de veces para la radio y también para la tele.
Me parece que está bueno vivir de acuerdo a las convicciones de uno, y morir de la misma manera.
Nunca llegamos a tutearnos, pero ahora me gustaría hacerlo:
Querido y cabrón colega, que descanses en paz.
Fue periodista practicamente desde que nació, y murió con las botas puestas.
Irascible, menemista, de derecha y enrevesado para escribir y también para pensar, me eligió como uno de sus adversarios durante más de una década, y me amenazó con un juicio que nunca inició cuando escribí su biografìa no autorizada en Los Nuevos Ricos de la Argentina.
Lo que más le había dolido, me confesaron sus amigos mucho tiempo después, fue la revelación de la verdadera causa de su despido del matutino Clarín.
El tiempo disipó su bronca, entonces pude darme el lujo de entrevistarlo una decena de veces para la radio y también para la tele.
Me parece que está bueno vivir de acuerdo a las convicciones de uno, y morir de la misma manera.
Nunca llegamos a tutearnos, pero ahora me gustaría hacerlo:
Querido y cabrón colega, que descanses en paz.


<< Home