Chiche Duhalde criticó duramente a Yo Presidente

Hilda Chiche Duhalde
Ayer, la senadora y ex primera dama Hilda Chiche de Duhalde criticó con dureza, hiprocesía e ignorancia a la película Yo Presidente, y se refirió a quien esto escribe como "ese periodista" que cometió "la inmoralidad" de publicar imágenes que, según ella, formaban parte de lo que en la jerga periodística se llama "off the record".
Cuando suceden estas cosas agradezco la idea que me diera mi colega Julián Gallo, quien me sugirió que abrir un blog sirve, entre otras cosas, para responder afirmaciones mentirosas e injustas.
Ignorante
Ella hizo estas ofensivas declaraciones ayer, en Hora Pico, uno de los programas de la tarde de Radio Mitre.
Chiche no quería hablar de Yo Presidente, pero se topó con una pregunta de la chispeante Ernestina Pais. No se pudo contener y ahí nomás confesó: "Yo no vi la película, ni tampoco la pienso ver".
Es increíble, ¿óomo puede la señora de Duhalde calificar de inmoralidad la realización de un trabajo que ni siquiera vio? ¿O es que la vio y no quiere admitirlo?
Como es evidente, la improvisación y la ignorancia -o la mentira- son características muy propias de muchos de nuestros queridos políticos, y la senadora no es la excepción.
Ella hizo estas ofensivas declaraciones ayer, en Hora Pico, uno de los programas de la tarde de Radio Mitre.
Chiche no quería hablar de Yo Presidente, pero se topó con una pregunta de la chispeante Ernestina Pais. No se pudo contener y ahí nomás confesó: "Yo no vi la película, ni tampoco la pienso ver".
Es increíble, ¿óomo puede la señora de Duhalde calificar de inmoralidad la realización de un trabajo que ni siquiera vio? ¿O es que la vio y no quiere admitirlo?
Como es evidente, la improvisación y la ignorancia -o la mentira- son características muy propias de muchos de nuestros queridos políticos, y la senadora no es la excepción.
Rabiosa e hipócrita
Igual, como buena dueña de la verdad y autoritaria que es, se despachó: "No sabía que iban a cometer la inmoralidad de pasar versiones que son off the record", y de inmediato se atrevió a dar consejos: "El periodismo tiene que revisar su ética profesional".
Igual, como buena dueña de la verdad y autoritaria que es, se despachó: "No sabía que iban a cometer la inmoralidad de pasar versiones que son off the record", y de inmediato se atrevió a dar consejos: "El periodismo tiene que revisar su ética profesional".
Justa Ernestina
En seguida, Ernestina le aclaró que los que hicimos la película afirmamos que todos sabían a qué se atenían, y que no hubo ningún acuerdo para mantener ciertas escenas al margen de la filmación. Chiche la paró en seco: "No es así. Pero no vale pena analizar a ese periodista y esa película".
En seguida, Ernestina le aclaró que los que hicimos la película afirmamos que todos sabían a qué se atenían, y que no hubo ningún acuerdo para mantener ciertas escenas al margen de la filmación. Chiche la paró en seco: "No es así. Pero no vale pena analizar a ese periodista y esa película".
La verdad
La pura verdad es que trabajamos con seis cámaras, prendidas todo el tiempo, y en ningún momento les ocultamos ni a ella ni al ex presidente cómo lo estábamos haciendo.
La absoluta verdad es que jamás pactamos ningún off the record.
El off the record es un acuerdo siempre explícito entre un periodista y su entrevistado para no hacer público algo que pretende declarar el segundo, pero sin que el público sepa que se trata de él. O para contarle al periodista, en la intimidad, algo que no quiere que conozca el lector, el oyente, el televidente o el espectador de una película.
Pero mostrar las cosas como son, sin filtros que sirvan para alimentar el ego de los personajes, no es violar un off the record: es tomar decisiones sin temer las represalias de los poderosos.
La pura verdad es que trabajamos con seis cámaras, prendidas todo el tiempo, y en ningún momento les ocultamos ni a ella ni al ex presidente cómo lo estábamos haciendo.
La absoluta verdad es que jamás pactamos ningún off the record.
El off the record es un acuerdo siempre explícito entre un periodista y su entrevistado para no hacer público algo que pretende declarar el segundo, pero sin que el público sepa que se trata de él. O para contarle al periodista, en la intimidad, algo que no quiere que conozca el lector, el oyente, el televidente o el espectador de una película.
Pero mostrar las cosas como son, sin filtros que sirvan para alimentar el ego de los personajes, no es violar un off the record: es tomar decisiones sin temer las represalias de los poderosos.
La verdadera Chiche
¿Por qué la senadora se enojó tanto?
Porque no le gustó verse como realmente es.
Gritona.
Autoritaria.
Con la pretensión de dar clases a los periodistas sobre lo que tienen que preguntar y cómo deben hacerlo.
¿Por qué la senadora se enojó tanto?
Porque no le gustó verse como realmente es.
Gritona.
Autoritaria.
Con la pretensión de dar clases a los periodistas sobre lo que tienen que preguntar y cómo deben hacerlo.
Duhalde de Chiche
La conversación entre Ernestina y la senadora en Hora pico tuvo momentos desopilantes.
Ernestina le sugirió: "Estaría bueno que viera la película...sale bárbara...¡Si yo pudiera manejar así a mi marido...!
Pero Chiche, como no la había visto, sólo atinaba a hacer que se reía, mientras su inconciente pedía a los gritos que a nadie más se le ocurriera seguir hablando de Yo Presidente.
Antes de cerrar la nota, Ernestina remató: "A partir de ahora hay que llamarla senadora Duhalde de Chiche".
La conversación entre Ernestina y la senadora en Hora pico tuvo momentos desopilantes.
Ernestina le sugirió: "Estaría bueno que viera la película...sale bárbara...¡Si yo pudiera manejar así a mi marido...!
Pero Chiche, como no la había visto, sólo atinaba a hacer que se reía, mientras su inconciente pedía a los gritos que a nadie más se le ocurriera seguir hablando de Yo Presidente.
Antes de cerrar la nota, Ernestina remató: "A partir de ahora hay que llamarla senadora Duhalde de Chiche".
El público y Chiche
Por suerte, miles de argentinos tienen más sentido común que la esposa del ex presidente. Primero van a ver la peli, después opinan, y la elogian o la critican. Es decir: mantienen cierta coherencia en su comportamiento y es lo menos que se puede esperar.
En cambio, ella es distinta.
Porque en la misma nota salió a aplaudir que el gobernador Felipe Solá se haya bajado de su intención de ser reelecto, como si el duhaldismo, del que ahora se quiere despegar, no hubiera alentado la permanencia eterna de decenas de intendentes del conurbano que conformaron el centro del poder de su marido.
Por suerte, miles de argentinos tienen más sentido común que la esposa del ex presidente. Primero van a ver la peli, después opinan, y la elogian o la critican. Es decir: mantienen cierta coherencia en su comportamiento y es lo menos que se puede esperar.
En cambio, ella es distinta.
Porque en la misma nota salió a aplaudir que el gobernador Felipe Solá se haya bajado de su intención de ser reelecto, como si el duhaldismo, del que ahora se quiere despegar, no hubiera alentado la permanencia eterna de decenas de intendentes del conurbano que conformaron el centro del poder de su marido.
¿Una política nueva?
Cuando la colega que compartía el aire con Ernestina se lo hizo notar, ella se despegó del hombre con quien convive hace más de cuarenta anos: "Él piensa una cosa y yo pienso otra. Yo soy la política más nueva de todos" se atrevió.
No decía lo mismo en otras épocas, no tan lejanas, cuando hacía llamar a sus colaboradores para que la invitara a La Cornisa.
Por aquellos días me solía halagar desmesuradamente: "Sos uno de los periodistas más serios que conozco".
Parece que lo era: hasta que cometí el pecado de mostrarla como es.
Sin protección.
Sin acuerdos que condicionaran la verdad.
Ahora soy "ese periodista", sin nombre y sin apellido.
Y ella es la política más nueva, transparente e impoluta de toda la República Argentina.
Cuando la colega que compartía el aire con Ernestina se lo hizo notar, ella se despegó del hombre con quien convive hace más de cuarenta anos: "Él piensa una cosa y yo pienso otra. Yo soy la política más nueva de todos" se atrevió.
No decía lo mismo en otras épocas, no tan lejanas, cuando hacía llamar a sus colaboradores para que la invitara a La Cornisa.
Por aquellos días me solía halagar desmesuradamente: "Sos uno de los periodistas más serios que conozco".
Parece que lo era: hasta que cometí el pecado de mostrarla como es.
Sin protección.
Sin acuerdos que condicionaran la verdad.
Ahora soy "ese periodista", sin nombre y sin apellido.
Y ella es la política más nueva, transparente e impoluta de toda la República Argentina.
Posdata
A pesar de todo, sigo creyendo que Eduardo Duhalde fue el menos peor de los presidentes que nos vienen gobernando en los últimos veintitrés años.
Un buen piloto de tormentas que se fue cuando lo anunció, y no volvió más a la política activa.
Un hombre que conocía sus limitaciones, y no quiso forzar la mano después de tanto desgaste.
Estoy seguro de que no tienen nada que ver con él las amenazas que están enviando a los directores de la película, Mariano Cohn y Gastón Duprat, desde hace un par de semanas.
A pesar de todo, sigo creyendo que Eduardo Duhalde fue el menos peor de los presidentes que nos vienen gobernando en los últimos veintitrés años.
Un buen piloto de tormentas que se fue cuando lo anunció, y no volvió más a la política activa.
Un hombre que conocía sus limitaciones, y no quiso forzar la mano después de tanto desgaste.
Estoy seguro de que no tienen nada que ver con él las amenazas que están enviando a los directores de la película, Mariano Cohn y Gastón Duprat, desde hace un par de semanas.


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