domingo, septiembre 24, 2006

Preguntas que queman




¿Néstor Kirchner se está pareciendo cada vez más a Carlos Menem? ¿Su hija Florencia emula a Zulemita? ¿Es el kirchnerismo una remake del menemismo pero con otra estética y otro discurso? Son preguntas que queman y que todavía no tienen respuestas definitivas.

La re-re-re-re-re
Hace pocas horas nos enteramos que el Presidente podría llegar a impulsar otra reforma de la Constitución. La excusa, esta vez, sería plantear un solo mandato presidencial de cinco o seis años y sin reelección. ¿Cómo no suponer que se trata de una nueva maniobra para eternizarse en el poder a través de una serie de mandatos intercalados entre Kirchner y su esposa? Sus antecedentes reeleccionistas en Santa Cruz convalidan la sospecha.

Hijas de Presidentes
Sería injusto decir que la primera inclusión de Florencia a un viaje presidencial la convierte automáticamente en Zulemita Menem. Pero también sería útil empezar a registrar que no está bien que lo haga con el dinero del Estado, si se confirma que es así. Y que tampoco parece muy apropiada la invitación de una amiga de Flor. Sería bueno que algún asesor de imagen se lo dijera a la pareja presidencial.

¿Inversiones o vacaciones?
Quizá al kirchnerismo le falte algunas materias para recibirse de menemismo, pero todo parece peor en el medio de un viaje presentado por el gobierno como una especie de panacea que generará inversiones explosivas cuando en realidad la agenda resultó demasiado cómoda y despoblada, con horas apacibles como para descansar, ir de compras y recorrer Nueva York, como si fueran unas minivacaciones.

¿El poder menemiza?
Entre los alcahuetes y los marketicríticos (se trata de aquellos colegas que se victimizan o que sobreactúan la crítica para hacer marketing personal y parecer más prestigiosos) existe una ancha avenida integrada por personas que pensamos que Kirchner todavía no es un menemista puro, pero que va camino a serlo a medida que avanza en el ejercicio del poder.

Las pruebas
La enorme cantidad de decretos de necesidad y urgencia, la destrucción de la oposición a través de carpetas de la SIDE, la presión y la quita de publicidad oficial a los medios y los periodistas que criticamos o denunciamos sus errores, la seducción de opositores por medio de dinero público, y la costumbre de sobrevender las acciones de gobierno son los síntomas que demuestran que el gobierno está yendo por mal camino.
Ojalá que los asesores del Presidente se den cuentan y le presten un espejo, antes de que sea demasiado tarde.
web site hit counter