El pueblo quiere saber
Este será, palabras mas o menos, el editorial del primer programa de la octava temporada de La Cornisa, hoy a las diez de la noche.
Sr Presidente:
Ahora que su imagen positiva es la más alta desde que asumió y los índices de crecimiento económico son los mejores desde principios de siglo...
Ahora que gracias a una oposición confundida ud ocupa todo el centro de la escena y marcha tranquilo hacia su propia reelección...
Ahora que casi nadie lo contradice por convicción, por miedo o por conveniencia...
me gustaría, con todo respeto, hacerle unas pocas preguntas, ya que no hace conferencias de prensa ni concede reportajes libres. (Las preguntas, Sr Presidente, son la manera más sencilla y efectiva de hacer periodismo. En especial cuando hay temas sobre los que no se hablan o respuestas que no se dan).
1) ¿Le parece que descalificando a los líderes de la oposición o retando a periodistas desde su tribuna del Salón Blanco ayuda ud a construir un país mejor? ¿No sería más útil demostrar que el gobierno no compró votos para aprobar los cambios en el Consejo de la Magustratura?
2) ¿Por qué amplifica las estadísticas buenas y se enoja con las que muestran el aumento de la brecha entre los ricos y los pobres?
3)¿Por qué, en vez de retar a los periodistas que divulgaron una supuesta Reforma Impositiva, no pone en marcha una que grave la compra de empresas y las transacciones financieras y reduzca el IVA, achicando así el abismo entre los multimillonarios y los indigentes?
4) ¿Por qué, en vez de ningunear a los que piensan que los cambios en la Magistratura parecen una versión moderna de la servilleta de Menem, no mantiene el equilibrio de poder en la remoción y nombramiento de los jueces?
5) ¿Por qué, en vez de insultar a los dirigentes opositores de Santa Cruz que sostienen que falta dinero, no presentan los documentos para probar que los fondos de las regalías petroleras fueron y son manejados de manera transparante?
Sr Presidente:
Dicen que ud es un buen analista del pasado reciente.
Recuerde entonces que había una vez, no hace mucho, un Presidente que se creía dueño de la verdad al que le festejaban hasta los chistes malos. No me malinterprete. No estoy diciendo que son iguales. Solo recuerdo que aquel Presidente, montado en su burbuja de éxito económico, se creyó eterno y declaró enemigo a todo aquel que no se se declarara menemista.
Y así le fue.
Buenos Aires, domingo 5 de marzo de 2006, 11 y cuarto de la mañana.
Sr Presidente:
Ahora que su imagen positiva es la más alta desde que asumió y los índices de crecimiento económico son los mejores desde principios de siglo...
Ahora que gracias a una oposición confundida ud ocupa todo el centro de la escena y marcha tranquilo hacia su propia reelección...
Ahora que casi nadie lo contradice por convicción, por miedo o por conveniencia...
me gustaría, con todo respeto, hacerle unas pocas preguntas, ya que no hace conferencias de prensa ni concede reportajes libres. (Las preguntas, Sr Presidente, son la manera más sencilla y efectiva de hacer periodismo. En especial cuando hay temas sobre los que no se hablan o respuestas que no se dan).
1) ¿Le parece que descalificando a los líderes de la oposición o retando a periodistas desde su tribuna del Salón Blanco ayuda ud a construir un país mejor? ¿No sería más útil demostrar que el gobierno no compró votos para aprobar los cambios en el Consejo de la Magustratura?
2) ¿Por qué amplifica las estadísticas buenas y se enoja con las que muestran el aumento de la brecha entre los ricos y los pobres?
3)¿Por qué, en vez de retar a los periodistas que divulgaron una supuesta Reforma Impositiva, no pone en marcha una que grave la compra de empresas y las transacciones financieras y reduzca el IVA, achicando así el abismo entre los multimillonarios y los indigentes?
4) ¿Por qué, en vez de ningunear a los que piensan que los cambios en la Magistratura parecen una versión moderna de la servilleta de Menem, no mantiene el equilibrio de poder en la remoción y nombramiento de los jueces?
5) ¿Por qué, en vez de insultar a los dirigentes opositores de Santa Cruz que sostienen que falta dinero, no presentan los documentos para probar que los fondos de las regalías petroleras fueron y son manejados de manera transparante?
Sr Presidente:
Dicen que ud es un buen analista del pasado reciente.
Recuerde entonces que había una vez, no hace mucho, un Presidente que se creía dueño de la verdad al que le festejaban hasta los chistes malos. No me malinterprete. No estoy diciendo que son iguales. Solo recuerdo que aquel Presidente, montado en su burbuja de éxito económico, se creyó eterno y declaró enemigo a todo aquel que no se se declarara menemista.
Y así le fue.
Buenos Aires, domingo 5 de marzo de 2006, 11 y cuarto de la mañana.


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