Después de Ibarra, ¿qué?
Ibarra ya cayó y, por más que muchos no hayamos estado de acuerdo con el juicio político y su destitución, nadie puede hablar de golpe institucional, porque las normas y los pasos para echarlo se cumplieron al pie de la letra.
Creo que lo correcto ahora es preguntarse: Y después de Ibarra ¿qué?
* ¿Se volverá a utilizar el juicio político como método de venganza contra los gobernantes que pierden su mayoría legislativa?
* El mecanismo de presión de los familiares de las víctimas, a veces legítimo y otras veces al borde de la violencia y la amenaza de muerte ¿fortalecerá la democracia o la debilitará?.
* Hay pocas dudas sobre la responsabilidad que le cabe a Omar Chabán, y muchas dudas de un lado y del otro, sobre la responsabilidad de Callejeros. Las dudas y los interrogantes ¿Los vamos a resolver a golpe de amenazas telefónicas, apretadas, pintadas y escraches o los va a resolver la justicia, en sus distintas instancias, con la calma y la templanza necesarias?.
*El derecho a reclamar juicio y castigo a los responsables de Cromañón es innegable y saludable, pero ¿es justo considerar transparente y heroico a cualquiera que esté de acuerdo con las máximas condenas? ¿Es justo presentar como corruptos, truchos y malas personas a gente como Estela de Carlotto y León Gieco, quienes consideran que los Callejeros tienen el derecho de volver a tocar?
Esta noche va a hablar el líder de la banda, y hay miles de argentinos que quieren escuchar sus explicaciones.
Seguramente sus palabras van a influir en una buena parte de la sociedad, el juez y los camaristas que tienen la decisión en sus manos.
¿Debemos colocarlos en el lugar de las víctimas y absolverlos de culpa y cargo, como pretenden sus seguidores, o pedir la cárcel de por vida, como exigen algunos de los familiares?
Siempre, entre un extremo y otro, hay un espacio para la verdad. Aún en este país, donde la impunidad le viene ganando a la justicia por goleada.
Creo que lo correcto ahora es preguntarse: Y después de Ibarra ¿qué?
* ¿Se volverá a utilizar el juicio político como método de venganza contra los gobernantes que pierden su mayoría legislativa?
* El mecanismo de presión de los familiares de las víctimas, a veces legítimo y otras veces al borde de la violencia y la amenaza de muerte ¿fortalecerá la democracia o la debilitará?.
* Hay pocas dudas sobre la responsabilidad que le cabe a Omar Chabán, y muchas dudas de un lado y del otro, sobre la responsabilidad de Callejeros. Las dudas y los interrogantes ¿Los vamos a resolver a golpe de amenazas telefónicas, apretadas, pintadas y escraches o los va a resolver la justicia, en sus distintas instancias, con la calma y la templanza necesarias?.
*El derecho a reclamar juicio y castigo a los responsables de Cromañón es innegable y saludable, pero ¿es justo considerar transparente y heroico a cualquiera que esté de acuerdo con las máximas condenas? ¿Es justo presentar como corruptos, truchos y malas personas a gente como Estela de Carlotto y León Gieco, quienes consideran que los Callejeros tienen el derecho de volver a tocar?
Esta noche va a hablar el líder de la banda, y hay miles de argentinos que quieren escuchar sus explicaciones.
Seguramente sus palabras van a influir en una buena parte de la sociedad, el juez y los camaristas que tienen la decisión en sus manos.
¿Debemos colocarlos en el lugar de las víctimas y absolverlos de culpa y cargo, como pretenden sus seguidores, o pedir la cárcel de por vida, como exigen algunos de los familiares?
Siempre, entre un extremo y otro, hay un espacio para la verdad. Aún en este país, donde la impunidad le viene ganando a la justicia por goleada.


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