Histórico

Hoy, en el camino que va desde mi casa hasta la cancha de River, le voy a explicar a mi hijo la trascendencia del fallo de la Corte que anula definitivamente las leyes de Obediencia Debida y Punto final.
Le voy a contar que había una vez, durante los años 1986 y 1987, un gobierno democrático pero frágil que tuvo que ceder ante la presión de las Fuerzas Armadas que amenazaban con dar un golpe de Estado. Voy a decirle que como resultado de esa presión esos militares autoritarios consiguieron leyes destinadas a consagrar la impunidad de quienes mataron, torturaron y se apropiaron de niños durante la dictadura.
Voy a dejarle muy en claro que esas leyes aberrantes fueron la puerta de entrada para que la impunidad y la falta de castigo se convirtieran en moneda corriente frente a cualquier tipo de delito cometido en la República Argentina.
Voy a pedirle que nunca se olvide de lo importante que es su anulación: para que nadie que mate, torture o cometa delitos aberrantes quede sin castigo.
Y después, seguramente, hablaremos sobre cómo le fue en el Colegio, sobre fútbol y sobre lo que pinte.
Diario Clarin: La Corte anuló las leyes del perdón
Diario La Nación: Fueron anuladas las leyes del perdón


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