domingo, mayo 15, 2005

Editorial: ¡Qué olor a podrido!


Maria Julia Alsogaray, luego de recuperar la libertad

La Justicia en la Argentina está descompuesta y en estado de putrefacción.
Tengo la sensación de que a partir de la excarcelación de María Julia y la decisión de dos jueces de dejar libre a Chabán, hasta que llegue el juicio oral, miles de argentinos se sentirán con derecho de violar todo tipo de normas y leyes: desde pasar un semáforo en rojo hasta robar y matar.
Hay un par de preguntas decisivas que todavía no tuvieron una respuesta clara.
¿Por qué excarcelaron a María Julia justo ahora, cuando empezó a prender el ventilador?
La mayoría de los abogados y jueces a los que consulté dijeron que ella nunca debería haber sido detenida, y menos haber permanecido 21 meses en esa condición. ¿La razón?: jamás demostró intención de no colaborar con la Justicia.
Las mismas fuentes agregaron:
-Su situación no cambió en nada desde que la detuvieron hasta que la liberaron.
La sospecha es obvia: es probable que la hayan soltado para que no siguiera denunciando a ex funcionarios, funcionarios, legisladores y jueces. Es decir: el establishment del poder en la Argentina.
El caso de Chabán es más complejo todavía.
La indignación y el dolor que enmarcan el juicio hacen casi imposible reclamar racionalidad.
Es muy cuestionable el criterio que utilizaron Maria Laura Garrigós de Rébori y Gustavo Bruzzone para decidir su excarcelación previo pago de una fianza de 500 mil pesos. Ellos entendieron que Chabán no se iba a fugar. Y lo entendieron a pesar de que escapó de Cromañón en el medio de la tragedia y que lo encontraron 24 horas después, y no porque el reo se hubiera presentado para someterse a proceso.
Sin embargo, la resolución contiene dos elementos muy importantes:
* la presunción de que es culpable.
* y la seguridad de que excarcelación no significa absolución.
Hablé casi una hora por teléfono con Bruzzone.
Me dijo que va a invitar a los familiares, uno por uno, para explicarles por qué tomó semejante decisión.
También me dijo que muchas veces las prisiones preventivas son la garantía de que después de unos meses, los culpables salgan en libertad. Y puso como ejemplo el caso del ex presidente Carlos Menem.
Como escenario de fondo, se puede ver claramente el aprovechamiento político que hacen los principales dirigentes de esta situación.
Es probable que Kirchner piense de verdad que, detrás del caso María Julia, haya una mano negra dipuesta a evitar que la menemista siga hablando. Y que también sienta que la decisión de liberar a Chabán es un cachetazo para los familiares.
Pero el momento que eligió muestra que quiere despegarse de toda sospecha que pueda hacerle perder un voto en las próximas eleciones.
Algo huele a podrido en la justicia argentina: el 80 por ciento de los habitantes de las cárceles de este país están presos aunque no se le dictó sentencia firme. Parece que tenés que llamarte María Julia o Chabán; parece que tenés que tener mucha influencia, buenos abogados o un ventilador lleno de mierda para pertenecer al exclusivo grupo de los que esperan su condena o su absolución, en libertad.
El hecho de que Chabán siga preso solamente porque él y su abogado lo decidieron, es la muestra más brutal del deterioro de la Justicia en éste país.

Link Clarín: Maria Julia Alsogaray salió en libertad
Link La Nación: Ordenaron liberar a Omar Chabán
Link Clarin: El Presidente pidió una revisión de la medida judicial
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