jueves, marzo 17, 2005

K, FMI, El Papa y los piquetes


Rodrigo de Rato, titular del Fondo Monetario Internacional.

El Presidente tiene todo el derecho del mundo a decirle a Rodrigo de Rato que no se meta más en la política económica de la Argentina. Y es bueno que le recuerde que las recetas del FMI generaron hambre y destrucción a éste país. Recomiendo la lectura de Enemigos, el libro de Ernesto Tenembaum, para los que todavía dudan de la responsabilidad del Fondo.
El Vaticano también tiene todo el derecho de ratificar al vicario Antonio Baseotto, aunque su decisión no haga más que colocar a esa sagrada institución en una postura rígida, conservadora e intolerante, contenida en las declaraciones del sacerdote que pretendió, de manera virtual, arrojar el ministro Ginés con una piedra al fondo del mar.
El Presidente hace bien en pedir a la gente que no compre a las empresas que aumentan sus precios, pero el nuevo anuncio de D´Elia amenazando con más piquetes a las privatizadas en el medio de la negociación por las tarifas, es una lisa y llana extorsión.
D´Elia no es más que un títere de una línea interna del gobierno, que lo mantiene contento con planes sociales y otras prebendas.
Es un autoritario y patotero, que se presenta como un enemigo del Poder. Sí, el mismo Poder que lo protegió para evitar que fuera a la cárcel por la toma de una comisaría.
No me gusta de Rato, ni comulgo con el Papa, pero cada tanto rezo para que las amenazas violentas de D´Elia no terminen en una desgracia.
Los piqueteros que laburan en emprendimientos solidarios y Asambleas odian a D´Elia y su gente. Los ven interesados y politiqueros.
Los ven demasiado cerca del Poder y muy lejos de la gente.
Y profundamente antidemocráticos.
web site hit counter