domingo, marzo 20, 2005

Editorial I: Empezó la campaña electoral


Kirchner, en campaña

Acaba de empezar la campaña para las próximas elecciones de octubre.
El Presidente lo dijo muy clarito: están conmigo que soy El Bien o están con todos lo demás, que representan El Mal.
Por eso voy a tratar de separar las acciones de gobierno de las movidas electorales.
Me gusta que el Presidente corra de la vicaría castrense a monseñor Baseotto. Después de todo comandaba una estructura de más de 20 mil pesos. Y no me cae nada bien pagar impuestos para mantener a un señor al que le encantaría tirar a un ministro al mar.
Sin embargo, el problema de fondo es la discusión sobre la despenalización del aborto. En ese sentido agradecería que el gobierno impulsara políticas de Estado más agresivas para que dejaran de morir adolescentes por intentar sacarse un bebé con agujas de tejer.
Me gusta que el Presidente le pida a los argentinos que no compren nafta donde la venden más cara. Pero agredecería que no protegiera a patoteros como Luis D´Elía, un hombre que no está siendo investigado solo porque es amigo del Gobierno.
También me gusta que el Presidente discuta en público con los medios y los periodistas. Me agrada que no le tenga miedo a la corporación de prensa (ya dije que prefiero eso a que pidan tu cabeza a los dueños de los medios.)
Lo que me parece peligroso es que se aliente la lógica de:
- Si estás conmigo sos mi amigo y te doy todo, si no opinás como yo sos mi enemigo y te tiro con todo.
En épocas de elecciones todo se dramatiza, se mezcla y se agranda.
Todo parece cuestión de vida o muerte.
Por eso sugiero separar las ambiciones personales de las políticas de Estado.
web site hit counter