Para ser leído en el Día de los Enamorados
Hemisferio Derecho es una caricia suave en el momento justo comparado con el nido de víboras en el que muchas veces se convierte la tele.
Hemisferio Derecho es el programa que todos los miércoles, con varias repeticiones, emite Canal A, que produce La Cornisa y que conduzco desde noviembre del año pasado.
Se llama así porque el hemisferio derecho es el lado del cerebro que contiene la creatividad, la sensibilidad y la mirada contenedora por encima de los pequeños detalles.
El nombre Hemisferio Derecho se lo debo a Horacio "Perro" Verbitsky, porque así se titula el libro que contiene sus artículos más sensibles y personales.
Horacio es el periodista que más admiro por su coherencia, su coraje y su compromiso y porque se que detrás de su sobrenombre hay un tipo tierno y puro corazón.
-Usalo, Luis: los nombres de los libros y los programas van y vienen: lo importante es lo que tengan adentro- me contestó cuando le pregunté si me "prestaba" el título para el ciclo de entrevistas.
Por necesidad
Empecé a hacer Hemisferio Derecho por necesidad.
Necesitaba desesperadamente descansar de la pelea por el rating, las intrigas, la excesiva exposición y el perverso juego de presiones que significa producir y conducir uno de los pocos programas periodísticos de actualidad en la televisón abierta. Necesitaba descansar de los reportajes impuestos por la agenda: de Blumberg, de Carrió, de Patti y de los apellidos que vos le quieras agregar.
Necesitaba conversar con personas con las que me pasaría horas escuchando, aún fuera de la pantalla.
Personas a las que admiro (y que por suerte entrevisté y ya se pudieron ver) como Estela Carlotto, Alfredo Casero, Alejandro Dolina, Nacha Guevara, Martín Caparrós, Ramiro Agulla o seres como Cecilia Roth, Víctor Hugo Morales, Maitena, Adolfo Aristarian y Pino Solanas (diálogos que se verán a partir de marzo).
Necesitaba tanto recuperar la energía malgastada en la mayor parte del año que a mi amigo Jorge Fernández Díaz, secretario de Redacción de La Nación, se le ocurrió que la mejor manera de hacerlo era disfrutando de un programa como este.
Todavía no termino de agradecerle su idea.
Las críticas
Las críticas de los especialistas a Hemisferio Derecho son de una generosidad abrumadora. Elogian el formato de producción. También mi supuesta capacidad para escuchar al otro sin interrumpirlo.
- Papá: que programa raro es ese. Nunca te enfocan a vos. Lo único que se ve es la otra persona- me dijo mi hijo Octavio.
Yo creo que ese es uno de los grandes aciertos.
El método Hemisferio Derecho
Estoy gozando tanto de Hemisferio Derecho que en la productora ya usamos el nombre como sinónimo de disfrute y de trabajo bien realizado. Ahora mismo, cuando trabajamos en la producción de otro programa que Canal A pondrá en el aire en abril (se llamará El detonador de ideas y lo conducirá el periodista Eduardo Cura) estamos adoptando el método Hemisferio Derecho para aplicarlo al nuevo proyecto.
El método es: sólo entrevistar a personas que te conmueven por sus ideas, sus carreras o su manera de vivir; tomarse todo el tiempo del mundo para preparar la conversación. Que las secciones sean joyitas muy cuidadas. Nada de hacer las cosas a las apuradas ni a la bartola. Llegar a los encuentros de producción y al programa descansados y dispuestos a escuchar.
Mariano Cohn y Gastón Duprat son los que idearon el formato estético y de ciertos contenidos. Deborah Gornitz es la productora ejecutiva que se puso al programa en el hombro y también en el alma. La mujer que lo piensa y lo hace desde el primer hasta el último minuto. Guadalupe Diego es quien se mete en el archivo y en la vida de los personajes y encuentra oro donde la mayoría solo ve algo descartable.
Devoluciones
Una de las devoluciones más lindas que recibimos vino de María Iribarren, una crítica implacable de televisión y otras cuestiones.
-No pude parar de llorar con la nota a Estela Carlotto- le dijo bajito a Deborah para que nadie se enterara de que los críticios también se emocionan.
Las otras devoluciones irrepetibles son las de los propios invitados.
Estela me dijo que nunca le habían hecho un reportaje así.
Menotti llamó dos veces para chequear que día iba a salir al aire.
Un fanático de Dolina se comunicó para decir que su ídolo nunca había dicho algunas de las cosas que dijo.
Casero se quedó un minuto pensando una respuesta y dijo que lo hacía porque no quería traicionar el espíritu del ciclo.
Nacha admitió que nunca se había sentido tan cuidada desde lo estético y también desde lo emocional.
Estoy haciendo desgrabar los reportajes porque una revista y dos editoriales quieren reproducirlos en forma escrita.
Palabras de amor
También son imperdibles las afirmaciones que hicieron algunos de los invitados de Hemisferio Derecho sobre el amor.
En verdad, ese larguísimo prólogo es sólo una excusa para reproducir algunas de esas definiciones sobre el amor, a sólo horas del 14 de febrero, Día de San Valentín o más precisamente, el Día de los Enamorados:
Dijo Alejandro Dolina:
- Un buen enamorado debe sobreponerse a esa locura que produce el enamoramiento. Yo no puedo controlar la pasión y el deseo, lo que sí puedo evitar es tocar el timbre a la señora que me enloquece a las 4 de la mañana.
- El abandono a mí me duele acá, en el primer botón del saco de invierno.
- No me volví estúpido al enamorarme enloquecidamente. No me hizo falta: yo ya venía estúpido de casa.
Sostuvo Nacha Guevara:
- El amor de la vida es uno, y yo ya lo tuve. Cuando vos le preguntás a una mujer por el amor de su vida y lo tuvo, no duda ni un instante.
- Si yo pudiera elegir a un hombre eligiría a Sting, o a Richard Gere. ¿Por Qué?. Porque son tipos que trabajaron mucho en sí mismos. Tipos que han evolucionado de verdad.
Explicó Martín Caparrós:
- No voy a hablar del amor si no es en presencia de mi abogado...porque todo lo que digo puede ser utilizado en mi contra.
- Estoy tan enamorado del amor (con perdón de la obviedad) que hago todo lo posible por creer que me enamoro más veces y con más intensidad de lo que me enamoro realmente.
Apuntó Alfredo Casero:
- ¿Que no volvería a hacer? No me volvería a casar. Quiero mantener a mi corazón y a mi alma fuera de ese sistema perverso que se llama matrimonio.-
Y confesó Estela de Carlotto:
- Yo no me enamoré de nadie que no fuera Guido. El ya no está, pero yo sigo enamorada de Guido todavía. Y hasta sueño con él. Sueño con sueños muy suaves, muy dulces, muy lindos.
Feliz Día de los Enamorados para todos.
Hemisferio Derecho es el programa que todos los miércoles, con varias repeticiones, emite Canal A, que produce La Cornisa y que conduzco desde noviembre del año pasado.
Se llama así porque el hemisferio derecho es el lado del cerebro que contiene la creatividad, la sensibilidad y la mirada contenedora por encima de los pequeños detalles.
El nombre Hemisferio Derecho se lo debo a Horacio "Perro" Verbitsky, porque así se titula el libro que contiene sus artículos más sensibles y personales.
Horacio es el periodista que más admiro por su coherencia, su coraje y su compromiso y porque se que detrás de su sobrenombre hay un tipo tierno y puro corazón.
-Usalo, Luis: los nombres de los libros y los programas van y vienen: lo importante es lo que tengan adentro- me contestó cuando le pregunté si me "prestaba" el título para el ciclo de entrevistas.
Por necesidad
Empecé a hacer Hemisferio Derecho por necesidad.
Necesitaba desesperadamente descansar de la pelea por el rating, las intrigas, la excesiva exposición y el perverso juego de presiones que significa producir y conducir uno de los pocos programas periodísticos de actualidad en la televisón abierta. Necesitaba descansar de los reportajes impuestos por la agenda: de Blumberg, de Carrió, de Patti y de los apellidos que vos le quieras agregar.
Necesitaba conversar con personas con las que me pasaría horas escuchando, aún fuera de la pantalla.
Personas a las que admiro (y que por suerte entrevisté y ya se pudieron ver) como Estela Carlotto, Alfredo Casero, Alejandro Dolina, Nacha Guevara, Martín Caparrós, Ramiro Agulla o seres como Cecilia Roth, Víctor Hugo Morales, Maitena, Adolfo Aristarian y Pino Solanas (diálogos que se verán a partir de marzo).
Necesitaba tanto recuperar la energía malgastada en la mayor parte del año que a mi amigo Jorge Fernández Díaz, secretario de Redacción de La Nación, se le ocurrió que la mejor manera de hacerlo era disfrutando de un programa como este.
Todavía no termino de agradecerle su idea.
Las críticas
Las críticas de los especialistas a Hemisferio Derecho son de una generosidad abrumadora. Elogian el formato de producción. También mi supuesta capacidad para escuchar al otro sin interrumpirlo.
- Papá: que programa raro es ese. Nunca te enfocan a vos. Lo único que se ve es la otra persona- me dijo mi hijo Octavio.
Yo creo que ese es uno de los grandes aciertos.
El método Hemisferio Derecho
Estoy gozando tanto de Hemisferio Derecho que en la productora ya usamos el nombre como sinónimo de disfrute y de trabajo bien realizado. Ahora mismo, cuando trabajamos en la producción de otro programa que Canal A pondrá en el aire en abril (se llamará El detonador de ideas y lo conducirá el periodista Eduardo Cura) estamos adoptando el método Hemisferio Derecho para aplicarlo al nuevo proyecto.
El método es: sólo entrevistar a personas que te conmueven por sus ideas, sus carreras o su manera de vivir; tomarse todo el tiempo del mundo para preparar la conversación. Que las secciones sean joyitas muy cuidadas. Nada de hacer las cosas a las apuradas ni a la bartola. Llegar a los encuentros de producción y al programa descansados y dispuestos a escuchar.
Mariano Cohn y Gastón Duprat son los que idearon el formato estético y de ciertos contenidos. Deborah Gornitz es la productora ejecutiva que se puso al programa en el hombro y también en el alma. La mujer que lo piensa y lo hace desde el primer hasta el último minuto. Guadalupe Diego es quien se mete en el archivo y en la vida de los personajes y encuentra oro donde la mayoría solo ve algo descartable.
Devoluciones
Una de las devoluciones más lindas que recibimos vino de María Iribarren, una crítica implacable de televisión y otras cuestiones.
-No pude parar de llorar con la nota a Estela Carlotto- le dijo bajito a Deborah para que nadie se enterara de que los críticios también se emocionan.
Las otras devoluciones irrepetibles son las de los propios invitados.
Estela me dijo que nunca le habían hecho un reportaje así.
Menotti llamó dos veces para chequear que día iba a salir al aire.
Un fanático de Dolina se comunicó para decir que su ídolo nunca había dicho algunas de las cosas que dijo.
Casero se quedó un minuto pensando una respuesta y dijo que lo hacía porque no quería traicionar el espíritu del ciclo.
Nacha admitió que nunca se había sentido tan cuidada desde lo estético y también desde lo emocional.
Estoy haciendo desgrabar los reportajes porque una revista y dos editoriales quieren reproducirlos en forma escrita.
Palabras de amor
También son imperdibles las afirmaciones que hicieron algunos de los invitados de Hemisferio Derecho sobre el amor.
En verdad, ese larguísimo prólogo es sólo una excusa para reproducir algunas de esas definiciones sobre el amor, a sólo horas del 14 de febrero, Día de San Valentín o más precisamente, el Día de los Enamorados:
Dijo Alejandro Dolina:
- Un buen enamorado debe sobreponerse a esa locura que produce el enamoramiento. Yo no puedo controlar la pasión y el deseo, lo que sí puedo evitar es tocar el timbre a la señora que me enloquece a las 4 de la mañana.
- El abandono a mí me duele acá, en el primer botón del saco de invierno.
- No me volví estúpido al enamorarme enloquecidamente. No me hizo falta: yo ya venía estúpido de casa.
Sostuvo Nacha Guevara:
- El amor de la vida es uno, y yo ya lo tuve. Cuando vos le preguntás a una mujer por el amor de su vida y lo tuvo, no duda ni un instante.
- Si yo pudiera elegir a un hombre eligiría a Sting, o a Richard Gere. ¿Por Qué?. Porque son tipos que trabajaron mucho en sí mismos. Tipos que han evolucionado de verdad.
Explicó Martín Caparrós:
- No voy a hablar del amor si no es en presencia de mi abogado...porque todo lo que digo puede ser utilizado en mi contra.
- Estoy tan enamorado del amor (con perdón de la obviedad) que hago todo lo posible por creer que me enamoro más veces y con más intensidad de lo que me enamoro realmente.
Apuntó Alfredo Casero:
- ¿Que no volvería a hacer? No me volvería a casar. Quiero mantener a mi corazón y a mi alma fuera de ese sistema perverso que se llama matrimonio.-
Y confesó Estela de Carlotto:
- Yo no me enamoré de nadie que no fuera Guido. El ya no está, pero yo sigo enamorada de Guido todavía. Y hasta sueño con él. Sueño con sueños muy suaves, muy dulces, muy lindos.
Feliz Día de los Enamorados para todos.


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