sábado, febrero 12, 2005

Ni vanidoso ni soberbio: soy un gil

En mi declaración de principios, anticipé que iba a usar el blog para defenderme de los ataques y aclarar las confusiones.
Esto es exactamente lo que estoy haciendo ahora.
Acabo de leer la nota que me hizo un periodista de la revista Noticias. Y grande fue mi sorpresa cuando me encontré diciendo, en el título, nomás: "Soy soberbio y vanidoso".
Dejame que te cuente una pequeña historia alrededor de esta nota.
Me la empezaron a pedir a principios de enero.
No la quería hacer.
Se lo dije a Gonzalo Sánchez, quien me insistió casi tanto como les insisto yo a las figuras que quiero invitar a La Cornisa, a Hemisferio Derecho o a la radio.
No la quería hacer, pero Gonzalo volvió a la carga:
- Es para "Personajes". Va a ser linda, y divertida.
(Como trabajo en medios, sé las cosas que hacen algunos periodistas para vender más revistas)
Sánchez mencionó el nombre y el apellido de un amigo que trabaja en Noticias. Me dijo que me la pedía de parte de él. Fue tan "intenso" que finalmente accedí.
Hablamos con buena leche y la conversación parecía fantástica.
El único problema es que no reprodujo exactamente lo que dije.
Van sólo pocos ejemplos, para no agobiar:
* En la charla, me preguntó en qué lugar de la lista de periodistas "influyentes" creía que estaba. Pero en la nota, alguien cambió "influyente"por "creíble." Lo que yo respondi fue que, según una encuesta de la misma Noticias, me parecía que estaba entre los primeros cinco influyentes.
Una pequeña diferencia ¿no?
* Gonzalo no me dijo, como aparece en la revista:
- Creo que usted es un vanidoso desmedido.
Sólo me preguntó, cálido:
-¿No sos un poco vanidoso?
Le respondí que no, cosa que escribió textualmente. (Lo que no entiendo es porque en el título aparezco diciendo "Soy soberbio y vanidoso".)
Acto seguido me preguntó si soy soberbio. Y yo le respondí que mi imagen de soberbio no se corresponde con la realidad. Que quizá se vea así, pero que en el fondo es mi manera de defenderme.
¿Eso será reconocer que soy soberbio?
No estoy enojado. No me siento estafado. El mundo va a seguir andando aunque hayan manipulado un poco la charla.
Solo quiero aclarar que soy un gil.
Un ingenuo que confía en la palabra de un colega.
Un cándido que no hace caso a su mujer, cuando le advierte:
-No des notas si no estás seguro que no van a modificar lo que decís.
Es cierto: en La Razón de Jacobo Timerman, en El Periodista de Buenos Aires, o en la agencia DYN, entre otros medios en los que laburé, "errores" como estos te costaban mucho más que una llamada de atención.
Hoy, el tipo que los señala, como yo, es tildado de soberbio, vanidoso e hincha pelotas.
Lo admito: soy bastante hincha pelotas.
Pero nadie me supera en mi condición de gil.
A las pruebas me remito.
web site hit counter