El Presidente no viaja en subte
El Presidente está muy preocupado por el cariz que está tomando el paro de subtes.
Mientras escribo esto el reloj marca las tres y media de la madrugada del jueves y, a pesar de que Juan Palacios, de UTA, anunció que se llegó a un acuerdo después de una oferta de aumento salarial de Metrovías de casi el 20 por ciento, los delegados combativos siguen diciendo que la huelga no terminó.
-¿Qué les pasa a esos muchachos?. ¿Qué buscan? ¿Tienen uno de los mejores salarios del mercado y siguen tirando de la cuerda?- se preguntó Nèstor Kirchner en una reunión con sus principales colaboradores. Quienes lo escuchaban recordaron que mientras un secretario de Estado apenas llega a los 3 mil pesos, un maquinista de subte supera comodamente los 2 mil pesos.
Ayer, èl mismo constantó, mientras observaba Todo Noticias, que los usuarios estaban empezando a hartarse de la situación, y evaluaba que el conflicto ya podía estar afectando a su propio gobierno.
La UTA es la única organizaciòn que tiene poder legal ante el ministerio de Trabajo para firmar un acuerdo. Meses atrás rubricó uno y los delegados combativos, que son mayoría en Subtes, lo desconocieron y hubo que renegociar todo.
El Presidente ya habría instruído a su ministro de Trabajo, Carlos Tomada, para dictar la conciliación obligatoria, y obligar a los trabajadores a prestar el servicio.
Este es un año electoral y Kirchner no quiere que nadie le escupa el asado.
Mientras escribo esto el reloj marca las tres y media de la madrugada del jueves y, a pesar de que Juan Palacios, de UTA, anunció que se llegó a un acuerdo después de una oferta de aumento salarial de Metrovías de casi el 20 por ciento, los delegados combativos siguen diciendo que la huelga no terminó.
-¿Qué les pasa a esos muchachos?. ¿Qué buscan? ¿Tienen uno de los mejores salarios del mercado y siguen tirando de la cuerda?- se preguntó Nèstor Kirchner en una reunión con sus principales colaboradores. Quienes lo escuchaban recordaron que mientras un secretario de Estado apenas llega a los 3 mil pesos, un maquinista de subte supera comodamente los 2 mil pesos.
Ayer, èl mismo constantó, mientras observaba Todo Noticias, que los usuarios estaban empezando a hartarse de la situación, y evaluaba que el conflicto ya podía estar afectando a su propio gobierno.
La UTA es la única organizaciòn que tiene poder legal ante el ministerio de Trabajo para firmar un acuerdo. Meses atrás rubricó uno y los delegados combativos, que son mayoría en Subtes, lo desconocieron y hubo que renegociar todo.
El Presidente ya habría instruído a su ministro de Trabajo, Carlos Tomada, para dictar la conciliación obligatoria, y obligar a los trabajadores a prestar el servicio.
Este es un año electoral y Kirchner no quiere que nadie le escupa el asado.


<< Home