viernes, mayo 16, 2008

Un país normal

Una Presidenta que llama al diálogo sin rencores. Un ex presidente que sale de la escena para no complicar a su esposa, la jefa de Estado. Una puerta abierta para volver a dialogar, a pesar de todo. Pero ¿será un gesto sincero? ¿Habrá leído el Gobierno, aunque tarde, las encuestas?


¿Será correspondido este movimiento conciliador en la mesa de negociaciones? La de ayer fue la foto de un país normal. Pero todo el mundo sabe que en la Argentina la aventura está a la vuelta de cualquier esquina.

miércoles, mayo 14, 2008

"Cuatro Sillas", el hijo deseado de Hemisferio Derecho



Cuatro sillas nació de la necesidad de mejorar un proyecto entrañable y exitoso, pero con la idea de mantener el espíritu del programa que ya lleva cuatro temporadas en Canal (á) y que ha sido premiado, reconocido y elogiado por la crítica y los que hacen la televisión.
“¿A quién se le ocurre cambiar el nombre, la escenografía y la gráfica de un programa que anda bien y que, además, es valorado por los colegas?”, me retó un amigo que pertenece a la industria de la televisión por cable pero también al mundo de la cultura, y es adicto a Hemisferio Derecho.
Tuve que prometerle una cosa para que me atendiera el teléfono otra vez: que Hemisferio regresaría cuando le mostrase un piloto de Cuatro sillas, para que se diera cuenta que conserva la esencia de Hemisferio pero que es mejor.
Es decir: más potente y maduro. Más fiel a sí mismo y a la historia de vida que queremos contar.
Mi amigo vio el número cero de Cuatro sillas y me llamó para decirme que Bibiana Ricciardi, la directora de contenidos del Canal (á), y Deborah Gornitz, la productora ejecutiva de Hemisferio y del nuevo proyecto, tenían razón cuando insistieron para cambiar el nombre, la escenografía y la gráfica.
Cuatro sillas es heredero de Hemisferio porque también intenta contar una historia con formato de entrevista íntima, personal, reveladora y placentera.
Cuatro sillas ocupan el centro del estudio, y el potente telón de fondo refuerza la idea del artista que ahora sube al escenario para contar su vida.
Cuatro sillas bien distintas:
· Un sillón estilo Luis XV, amplio y cómodo, para hablar de las cosas que gratifican o hacen bien.
· Un banco no tan cómodo para conversar sobre los asuntos que inquietan, que duelen, o que te dejan una marca en el alma o en la piel.
· Un pupitre de estudiante, para poder ir hacia atrás y así comprender el presente.
· Y un asiento futurista, para mirar hacia adelante, para soñar o aludir a lo que quede por vivir.
La envergadura de los artistas que aceptaron sentarse en Cuatro sillas es lo que termina de explicar por qué estamos tan contentos: Diego Capusotto, Leonardo Favio y Jorge Luz son el nombre y apellido de tres de ellos.


Miércoles a las 23, por Canal (á).

martes, mayo 13, 2008

Terapia argentina


En los últimos días la discusión política en la Argentina se llenó de términos psicológicos. Hace pocas horas, el jefe de Gabinete Alberto Fernández afirmó que los dirigentes del campo se volvieron locos. Y el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, lo mandó a terapia psicoanalítica.
Este es el significado de trece palabras básicas para usar en el debate del conflicto entre el Gobierno y el campo. Las definiciones originales fueron tomadas de los diccionarios psicológicos más importantes de habla hispana.
Para no desentonar con el lenguaje psicoanalítico, el lector podrá hacer una asociación libre y vincular la palabra con los principales actores del conflicto, empezando por el ex presidente Néstor Kirchner.
Abstinencia, síndrome: se produce después de una fuerte dependencia psíquica a una droga u otra adicción. De acuerdo a ciertos opositores, Néstor Kirchner sufre abstinencia presidencial y por eso opina, conduce, decide y no deja gobernar a su esposa, Cristina Fernández.
Asociación libre: El paciente narra lo primero que se le ocurre sin censurar ningún contenido por absurdo o incongruente que parezca. Argumentos como la idea de que detrás del reclamo del campo el verdadero objetivo es un golpe de Estado para voltear a Cristina es una asociación libre que se hizo más de una vez. Carlos Kunkel y Luis D´Elía son los que más insistieron con eso.
Autismo: Se trata de una patología en la que el individuo rehusa el contacto con el mundo externo y se repliega sobre su mundo interno. La imagen de Néstor y Cristina en El Calafate, mientras los conflictos recrudecen, fue usada más de una vez por la oposición para hablar de autismo político.
Delusión: es cuando un individuo tiene una idea fija que es falsa y se resiste a modificarla. Aún cuando todos los datos objetivos lo contradicen. La negativa a modificar las retenciones móviles es un ejemplo clarísmo.
Egocentrismo: exaltación de la propia personalidad con el fin de convertirla en centro de atención. Se presenta en niños o adultos inmaduros. Las continuas alusiones de la Presidenta a ella misma (“tengo mucho aguante”, “a las mujeres les cuesta todo mucho más”, “soy Cristina Fernández”) podrían definirse como egocentristas.
Irritabilidad: Es el enojo excesivo contra personas o situaciones. Tómense algunos de los discursos pronunciados por Cristina o Néstor en los últimos dos meses contra el campo y los medios de comunicación.
Negación: Mecanismo de defensa por el que se rechazan aquellos aspectos de la realidad que se consideran desagradables. Los números adulterados del INDEC representan la negación que existe en el Gobierno frente a la realidad de la inflación verdadera.
Odio: Emoción reactiva frente a una situación o una persona que hiere o amenaza. Si el odio es transitorio resulta normal. Si perdura se transforma en rencor y se vuelve patológico porque invalida la vida positiva de la persona. ¿Existe el odio en los Kirchner?
Omnipotencia: El individuo actúa como si dispusiera de capacidades o poderes especiales y fuera superior a los demás. Cualquier parecido con la realidad… es evidente.
Paranonia: es más adecuado hablar de personalidad paranoica. Los síntomas: exagerada susceptibilidad, hipervaloración del yo, desconfianza acompañada de manía persecutoria o manía de grandeza. La paranoia oficial es alentada por quienes suponen que hay grupos dedicados a esmerilar la autoridad presidencial.
Pensamiento mágico: creencia errónea de que los propios pensamientos, palabras o actos causarán, o evitarán, por si solos, un hecho concreto que desafía las leyes de causa y efecto comúnmente aceptadas. Algunos discursos oficiales podrían incorporarse como afines al pensamiento mágico.
Personalidad múltiple: Es la aparición alterada de dos o mas personalidades contradictorias entre sí, en una misma persona. Joaquín Molares Solá dice que Néstor, en privado, es sensacional, pero en público se convierte en alguien hostil y beligerante.
Resentimiento: El que se siente maltratado por la sociedad o por la vida en general. Los últimos discursos de Néstor y Cristina en los que aluden al ataque del campo, la oposición o la prensa contra el Gobierno se pueden encuadrar en esta patología.

martes, mayo 06, 2008

El método K para "argentinizar" empresas


"Nos ahogaron con el congelamiento de las tarifas. Nos tiraron los sindicatos encima en forma permanente. Y nos terminaron de asfixiar. ¿Quién puede hacer rentable una empresa cuyo costo, en los dos últimos años aumentó un 75 por ciento mientras que las tarifas solo lo hicieron un 18 por ciento?”.
El lamento pertenece a un alto directivo de Aerolíneas Argentinas. El empresario explicó a Hipercrítico.com que los actuales dueños españoles no tienen opción: entregan la mayoría de las acciones a colegas argentinos elegidos a dedo por el Gobierno, o quiebran.
La fuente afirmó que en España no pueden creer lo que está pasando. “Fueron por YPF, acaban de meterse en Aerolíneas. Las presiones para hacer lo mismo con Telefónica son cada vez más fuertes. Sólo falta que se metan en Edesur y en los peajes, y terminarán “colonizando” así todas las grandes empresas españolas radicadas en la Argentina”.
El directivo recordó que el de José Luis Rodríguez Zapatero es un gobierno ideológicamente afín al de Cristina Fernández de Kirchner. Y apuntó que en este tipo de negocios la ideología no importa. “Los Kirchner le están haciendo a Zapatero lo mismo que Hugo Chávez le acaba de hacer a Cristina con SIDOR”, concluyó.

lunes, mayo 05, 2008

Tiempo de descuento


La impericia del Gobierno para manejar el conflicto con el campo transformó a la negociación en una bomba de tiempo. Como en una escena de cualquier policial de suspenso, hasta los niños saben de memoria que dentro de 48 horas se puede llegar a un principio de acuerdo o a la guerra total. Un principio de acuerdo le haría bien a la economía en general -y al Gobierno- y al campo en particular.
Pero la guerra total significaría:
*Una profundización de la desaceleración económica mezclada con un aumento de la inflación.
En el interior del país las compras de bienes y servicios se paralizaron. Las ventas de automotores y de propiedades empezaron a bajar, de manera abrupta, desde hace cerca de un mes. Pero los precios de los alimentos siguen en alza. Si no hay acuerdo el martes, los dirigentes agropecuarios podrían no levantar la cosecha o no venderla en el exterior. Esto significaría una brutal caída de la recaudación del Estado que haría peligrar el superávit fiscal.
*Una nueva caída de la imagen positiva de la Presidenta y de su Gobierno.
Desde que empezó el conflicto con el campo, hace más de 50 días, la Presidenta y el Gobierno están dejando en el camino enormes cuotas de confianza y credibilidad. Si bien no se trata de una situación terminal, sí es una señal de alarma cuando todavía faltan tres años y medio de mandato.
*Una situación política inestable, de la que algunos grupos oportunistas se podrían aprovechar.
Hasta ahora, la oposición no supo como capitalizar los errores garrafales del Gobierno. Pero ese espacio, si la crisis aumenta, podría ser ocupado por grupos de oportunistas para crear más descontento y algo parecido al caos.
Por todas estas cosas, sería prudente que el ex presidente Néstor Kirchner le diera la razón al jefe de Gabinete Alberto Fernández y aceptara un acuerdo con el campo, sin vencedores ni vencidos.
Quedan 48 horas para volver a ser un país normal, o todo lo contrario.
Publicado en hipercritico.com

miércoles, abril 30, 2008

"Perlita" de Elisa Carrió


Ayer por la tarde, al culminar la conferencia de prensa en la que la Coalición Cívica calificó de "escándalo" y "negociado" el anuncio del proyecto del tren bala, a Elisa Carrió se le escapó una "perlita" al responder una pregunta en La Cornisa (radio).
-¿Cuál es su posición sobre la nueva ley de Radiodifusión?- le preguntó Majul.
- No se la puede discutir en medio del ataque a la libertad de prensa.
- ¿Pero ud. está de acuerdo con los monopolios?
- El monopolio lo va a tener Rudy Ulloa Igor y Néstor Kirchner. Si usted me pregunta si quiero un monopolio de Kirchner, Rudy Ulloa y los amigos del presidente, prefiero el de Clarín y no el de los fascistas que controlan el Gobierno.
¿Qué quiso decir Carrió?
¿Está de acuerdo o no con la desconcentración de grandes medios?

Doble comando


Doble comando es el nuevo concepto hit de la política argentina. Lo instauró el ex presidente, Eduardo Duhalde, un hombre que en privado se jacta de manejar a su colega Néstor Kirchner con un solo comando y a control remoto.
“Cuando quiero que Néstor le dé a alguno de mis amigos algo que les retacea, hago correr la voz que lo voy a sumar a mi línea interna que todavía no lancé. Entonces Kirchner lo llama al día siguiente y le ofrece más de lo que pidió”, contó Duhalde a un dirigente de su confianza. Además profetizó: “Ella (Cristina) está incómoda en su rol y él, sin la presidencia, parece un tigre enjaulado. Mejor que alcancen la armonía, porque si se empieza a deteriorar todo, los que dicen que van a venir a tocarme el timbre no van a tener tiempo de llegar hasta la puerta”.
Duhalde dijo en público “doble comando” y ya no habló más.
Ahora todo el mundo usa “doble comando” para nombrar la dispersión de poder que existe en el Gobierno.
“Doble comando” es Alberto Fernández por un lado, y Guillermo Moreno por el otro en la negociación con los dirigentes del campo.
“Doble comando” es Cristina por un lado, cuando niega el enojo de España por el apriete para argentinizar Aerolíneas, y el secretario de Transporte Ricardo Jaime por el otro, cuando envía a un delegado para negociar la entrega de acciones a cambio de la condonación de una supuesta deuda de la empresa con la AFIP.
“Doble comando” puede ser el ministro de Economía formal Carlos Fernández, y el real, Néstor Carlos Kirchner.
“Doble comando” es Alberto Fernández vs. el ministro de Planificación, Julio De Vido.
“Doble comando” es Kirchner vs. Alberto Fernández cuando se habla de enfrentar al Grupo Clarín.
Y “doble comando” final es Cristina por un lado y Néstor por el otro, una figura que mezcla discursos crispados y la percepción de la sociedad sobre el rol de ella y el rol de él.
Duhalde lo hizo, y Chiche, que es su esposa pero que no manda, lo repitió cada que vez pudo porque en ese matrimonio hay un solo comando.

lunes, abril 28, 2008

Dos problemas y una solución


El Gobierno está bajo presión y en medio de una fuerte crisis, pero todavía tiene margen para salir de la encrucijada.
En el marco de esta situación, el Gobierno tiene un problema político y ahora también económico, pero si no reconoce ninguno de los dos corre el riesgo de agravar todavía más la crisis por la que atraviesa.
Problema político
El problema político es serio. Se trata de la forma de gobernar. Se hace de manera muy cerrada y terca. Sin acuerdos ni consensos. Con la idea de destruir al adversario de turno. Sea el campo, la prensa o los dirigentes de la oposición.
Para colmo, ya se instaló la idea de que a la Argentina real no la gobierna Cristina Fernández, sino Néstor Kirchner con la ayuda de Guillermo Moreno, Luis D´Elía y Hugo Moyano.
El reemplazo de Martín Lousteau por Carlos Fernández en el Ministerio de Economía confirmaría la sospecha.
Problema económico
El problema económico se está tornando tan serio como el político. Se llama inflación. Y el aspecto más grave dentro de ese problema es la negación.
Los actores económicos -desde el primero hasta el último eslabón de la cadena de productos y servicios- trabajan con su propia percepción de inflación. Dicho sea de paso, el costo de vida real treparía ya al 25 por ciento anual, lo que nos colocaría a un paso de una fuerte aceleración indexatoria muy difícil de controlar.
Una sola solución
Ambos problemas tienen una sola solución, que es política y también psicológica: se llama aceptación de la realidad.
Si esta administración aceptara la realidad podría tomar decisiones que lo harían salir de la crisis y mejorar su vínculo con la mayoría de la sociedad.
Algunas de esas decisiones podrían ser:
*Sincerar los números de la inflación y al mismo tiempo anunciar un nuevo sistema de medición más confiable.
*Poner en marcha algunas de las medidas que presentó Lousteau antes de renunciar, como el aumento de tarifas para los más ricos. Esa suba discriminada serviría para dejar de pagar subsidios que son inflacionarios y que multiplican exageradamente el gasto público.
*Apartar del escenario a Moreno y fortalecer la imagen presidencial de Cristina con el silencio de Néstor.
*Solucionar el conflicto con el campo aunque eso signifique dar marcha atrás con la medida que generó la pelea y el paro.
¿Será capaz Néstor Kirchner de aceptar la realidad, reconocer errores y corregirlos, sacrificar a sus soldados más rudos y quedarse de brazos cruzados para dejar hacer el trabajo a los especialistas?
¿Será capaz de salir de escena para terminar con la percepción del doble comando o la sospecha de que la Presidenta no decide?
La historia de los últimos años indica que Kirchner puede tragarse el sapo más grande si así aleja el peligro de perder votos y popularidad. Su abrupto giro en el caso Blumberg es un ejemplo perfecto de esa virtud.
Pero la historia reciente lo muestra demasiado obstinado, como un líder que dobla la apuesta sin medir los riesgos, más cerca del primer impulso que del sentido común.
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